Consejos para lucir una piel más bonita y tersa
La piel de porcelana propio de la cultura japonesa se asentó en España hace unas décadas con la intención de quedarse más allá de la moda del momento. Cada vez son más las mujeres que deciden centrarse en el autocuidado y conseguir una piel tersa y lisa tengan la edad que tengan. Una práctica que las ‘It girl’ del momento llevan tiempo demostrando cómo es posible, un claro ejemplo de ello es la naturalidad de los retoques que se realizan y la elección de otras formas más asequibles que toda mujer puede hacer para conseguir un efecto antiaging en la piel.

A partir de los 20 años, es muy importante limpiar y exfoliar cada día nuestra piel para retirar pieles muertas y reducir la acumulación de sebo en el rostro. De esta manera, la grasa se mantiene a raya y hay menos probabilidad de que aparezcan granitos incómodos. El tónico se ha incorporado hace poco como un ‘must’ para nuestra rutina diaria ya que aclara la piel y la prepara para el paso siguiente. Además, ya tengas la piel mixta, grasa o seca es vital hidratar dos veces al día con una crema que vaya con tu tipo de piel. No todo son los granitos de la edad, pues a partir de los 25 también hay que empezar a pensar en algo que cada vez nos preocupa más, las arrugas. Caras famosas como la de Isabel Preysler lucen sin asomar el paso de la edad y más allá de las operaciones, es posible prevenir el envejecimiento cutáneo con unos consejos para todas.
El envejecimiento aparece como resultado de la mezcla de factores internos y externos, es decir, influye el estilo de vida que tengamos, si nos desmaquillamos, si usamos protector solar, etc. La piel se compone de tres capas, la primera de ellas es la capa epidérmica en la que la renovación celular es más lenta y muestra las primeras líneas por la sensibilidad a la luz. La segunda capa es la dérmica y ella se ve afectada por la reducción del colágeno y la elastina, responsables de la pérdida de densidad e iluminación propios de la piel joven. Por último, podemos encontrar la capa subdérmica donde se aprecia la pérdida de volumen por heridas más profundas y se deteriora la capacidad de la piel para la auto regeneración.

Es evidente que hay que llevar unas prácticas más saludables para ayudar a nuestra piel a permanecer más tiempo joven. El primer consejo es evitar una gran exposición al sol ya que, sea de forma prolongada o diaria, contribuye al envejecimiento prematuro por la exposición a los rayos UV. Para reducir el fotoenvejecimiento, es importante integrar en nuestra rutina una adecuada crema de protección FPS según el tipo de piel, la pigmentación y la intensidad solar de la ubicación. Utilizar una base de maquillaje acorde a nuestra piel y desmaquillar diariamente es necesario para mantenerla saludable.
Para los fans del tabaco, deben saber que se trata de otro aliciente que empeora la calidad de nuestra piel. Los productos químicos y la nicotina contenidos en los cigarrillos favorecen el estrés oxidativo como si estuviéramos expuestos a la contaminación de países como China. El cuerpo hay que cuidarlo desde dentro porque los resultados se verán fuera también. La alimentación, pues, es clave en el proceso de envejecimiento. Beber más de 3 litros diarios de agua ayuda a mantener la piel hidratada, parar la sequedad y ganar un mejor aspecto.
Dado que el estrés oxidativo es producto de lo que consumimos y a qué exponemos nuestra piel, es conveniente ingerir frutas y verduras cinco veces al día mínimo, ya que contienen antioxidantes y micronutrientes, son ricas en vitamina A, vitamina C y vitamina E. los antioxidantes son moléculas que poseen la capacidad de neutralizar radicales libres, encargados del proceso oxidativo. El estrés también toma partido en la apariencia de nuestra piel, llevar una vida tranquila favorece el retraso de la aparición de arrugas y ayuda a que luzca mucho más bonita.
Algo a tener en cuenta es que el envejecimiento es un proceso natural que no podemos parar ni evitar, pero sí mejorar mediante opciones que acompañen nuestro estilo de vida. La edad de la piel no va acorde a la edad real de la persona, pero sí los factores intrínsecos y extrínsecos. Recuerda que si tienes dudas o quieres hablar con nuestros especialistas, puedes contactar con nosotros y estaremos encantados de atenderte.



